Ahorrar en cesta de la compra

Se calcula que cada unidad familiar puede llegar a gastar una media entre 150 y 450 euros mensuales en lo que conocemos “la cesta de la compra”, esto es, los productos de alimentación, limpieza e higiene para sobrellevar el día a día. Son cifras muy variables pero pueden ayudar a hacernos una idea de lo que supone llenar dicha cesta de la compra, pues se trata de uno de los gastos más recurrentes y difíciles de evitar en los hogares.

¿Es posible ahorrar en lo que consideramos indispensable de nuestra cesta de la compra? Aunque no resulte sencillo existen unas consideraciones que podrían contribuir a la obtención de un margen para el ahorro.




Una de las que más puede contribuir a ello es acudir a los supermercados más baratos. Una buena selección del establecimiento permite ahorrar cantidades que oscilan entre los 300 y los 1.000 euros al año.También ayuda el ser consciente de las técnicas que utilizan las cadenas de distribución para hacer que los clientes gasten más de lo necesario. En definitiva se trata de saber buscar los precios más competitivos, los productos que a la larga resulten más rentables y, por supuesto, evitar las compras impulsivas que llevan a añadir al carro más de lo que se necesita.

A continuación os facilitamos una serie de consejos que son útiles de cara al ahorro en el supermercado.

  • Elabora un presupuesto para fijar cuánto vas a gastarte en la compra: saber cuánto dinero puedes o quieres destinar a los gastos de la cesta de la compra es una herramienta clave de ahorro de las finanzas personales. Al establecer un presupuesto para alimentación, ya sea mensual, semanal o diario, te resultará mucho más fácil controlar el gasto y con ello el despilfarro.
  • Planifica la compra antes de acudir al supermercado: una de las cosas que puede hacer dispararse tu gasto en la cesta del supermercado es incluir en esta más de lo que necesitas. Y esto es más fácil que ocurra si no has planificado previamente tu compra. Por ello, antes de ir a comprar revisa tu despensa y piensa en los menús que vas a preparar esa semana con el objetivo de saber exactamente qué es lo que necesitas. Elabora después una lista que incluya todos estos artículos y limítate a comprar exclusivamente los productos que has apuntado en ella.
  • Incluye también en la lista los caprichos que quieras darte: haz que tu lista de la compra también refleje algún capricho que quieras darte. Así evitarás dejarte llevar demasiado por los antojos y terminar comprando de forma espontánea cosas innecesarias.
  • Compra en el supermercado más barato: el establecimiento en el que realizas tu compra puede influir más de lo que crees en tu gasto. Como recoge un estudio publicado por la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), es posible ahorrar hasta 1.000 euros al año al acudir a los supermercados con precios más bajos. Eso sí, a la hora de identificar los supermercados más baratos es importante entender que se trata de encontrar cuál ofrece los precios más económicos, (lo que ayuda al ahorro), y no el que dispone de mayor número de ofertas.
  • Prueba a utilizar un comparador de precios de supermercados online: lo bueno de hacer la compra online es que no tienes que desplazarte hasta el supermercado. Y cuando no tienes que arrastrar tu carrito por un sinfín de pasillos repletos de artículos es sencillo ceñirse a los productos que necesitas. Pero además, también es más fácil comparar sus precios y decantarte por aquel en el que tu compra te salga más barata. En internet existen diversos comparadores de supermercados online para ayudarte en ello.
  • Compra productos de temporada: adquirir productos de temporada es una forma sencilla de ahorrar en tu compra, ya que estos resultan más baratos. Cuando se dan las condiciones climáticas para su cultivo es más fácil producirlos y se da una oferta más abundante, lo que ayuda a abaratar su precio.
  • Dale una oportunidad a las marcas blancas: como todo el mundo sabe las marcas blancas resultan más baratas, por lo que decidirte por estas te ayudará a ahorrar en el supermercado. Aunque es una medida eficaz para pagar menos por un artículo, algunos expertos en nutrición sí recomiendan evitar algunos productos de marca blanca. Para asegurarte de la calidad de estos artículos, lo mejor es que consultes siempre los ingredientes.
  • Haz uso de tarjetas de fidelización y cupones: ya que hacer la compra es algo prácticamente irremediable, y que por lo general se tiende a ir siempre a los mismos establecimientos, hacerse con una tarjeta de fidelización puede ser una buena idea para contribuir al ahorro. Estas aportan ciertas ventajas a sus socios como los clásicos cupones con los que conseguir artículos a un mejor precio.
  • Evita los productos preparados: los platos precocinados y preparados te resultarán por lo general más caros que si adquieres los ingredientes por separado. De igual manera sucede con artículos como la salsa de tomate, el queso rallado, las verduras cortadas, etc. Todo estos productos son bastante habituales en una cesta de la compra, pero lo cierto es que encarecerán tu ticket final más que si te decides a comprar tomates naturales, queso o verduras enteras y prepararlas por ti mismo.
  • Ojo con los artículos próximos a la caja: pago con tarjeta en un supermercado.Pago con tarjeta en un supermercado. Al lado de la caja es habitual encontrar productos atractivos tales como chucherías o revistas, también artículos que siempre pueden venir bien como bombillas o pilas. En general se trata de artículos que son fáciles de añadir a la cesta en una compra impulsiva de último momento mientras se espera a pagar ya que no resultan muy caros. Pero al hacerlo ya estarás sumando un par de euros más a tu gasto.
  • Cuidado con los productos etiquetados como “light”, “artesano”, “caseros”… suelen ser más caros: por lo general los artículos etiquetados como “artesano”, “casero”, “light” y demás especificaciones suelen resultar más caros que la versión normal. Si bien puedes pensar que merece la pena el gasto al escoger productos elaborados de manera más sostenible o ser más saludables, no siempre tiene por qué ser así. Lo mismo pasa con los productos “sin gluten” o “sin lactosa”. Según la OCU, la leche sin lactosa puede ser hasta un 30% más cara, y en el caso de los yogures hasta un 40%. De manera similar ocurre con los productos sin gluten, que de media pueden ser hasta cinco veces más caros, como recoge Reuters. Si eres intolerante por supuesto deberás optar por ello, pero si no, podrías estar gastando de más en tu compra sin motivo alguno.
  • Compra alimentos a granel: siempre resulta más barato que optar por los paquetes o bandejas envasadas. Además al comprar a granel es más fácil ajustarse a la cantidad que necesitas. De esta forma no solo limitarás el despilfarro, también evitarás perder el dinero invertido en la comida que tiras a la basura cuando compras en exceso.
  • Presta atención a los estantes superiores e inferiores: entre las estrategias de los supermercados para hacerte gastar más está el de colocar aquellos artículos que más les interesa venderte en los estantes situados a la altura de los ojos. Así es más fácil que los veas y termines comprando. Ahora que lo sabes, cada vez que vayas a comprar no olvides revisar también los estantes superiores e inferiores, es posible que descubras productos a un precio mejor.
  • Intenta evitar los pasillos interiores: los productos básicos y muy demandados, como la leche o los huevos, suelen encontrarse en las zonas del fondo de los supermercados. Esto hace que llegar hasta ellos te haga recorrer todo el establecimiento aumentando así la posibilidad de terminar comprando algún artículo que quizá no estaba planeado en tu lista. Para no caer en la tentación, cuando se trata de comprar solo este tipo de artículos intenta evitar los pasillos interiores.
  • Sigue las indicaciones de lo hay en cada pasillo para ir directo a comprar lo que necesitas: en línea con lo anterior, es habitual que al ir al supermercado uno termine deambulando caóticamente en busca de todo aquello que necesita. Y de igual manera, recorrer todos los pasillos del establecimiento hará que termines añadiendo a tu cesta más de lo que querías comprar y con ello multiplicando el gasto. Pero esto es realmente fácil de evitar. Aunque no se tiende a hacerlo, existen siempre carteles indicativos encima de los pasillos que señalan los productos que hay en cada uno de ellos. Síguelos para ir directo a lo que buscas y evitar el impulso de comprar lo que no estaba planeado.
  • Deja de comprar en exceso: en 2018 los hogares españoles desecharon 1.339 millones de toneladas de alimentos,de estos hasta el 84,2% ni siquiera se había cocinado. Lo que supone 250 euros en comida tirados a la basura por cada español, según datos del informe Dave Food recogidos por RTVE. Reducir la compra e intentar ajustar esta a tus necesidades reales, no solo es esencial para acabar con el problema del desperdicio alimentario, también, como ves, te ayudará a ahorrar en tu gasto en alimentación.
  • Evita hacer la compra con los niños (siempre que sea buenamente posible, que no es fácil): dejar a tus hijos en casa mientras vas al supermercado no te llevará a ahorrar grandes cantidades de dinero, pero es posible que ayude a minimizar gastos menores derivados de los clásicos caprichos que los más pequeños tienden a pedir al ir de compras. No siempre es fácil decirles que no.
  • Compara el precio del kilo para saber qué producto es más barato: a la hora de saber cuál es el producto más barato lo mejor es comprobar el precio del kilo o del litro de lo que compramos. A veces el precio por unidad o por envase de un artículo parece más barato, pero al comparar este valor la realidad es que la ganga no era tal. Los supermercados suelen incluir el precio del kilo en la etiqueta del estante en la que se indica el precio de un artículo, suele estar en una esquina de esta, en menor tamaño junto al código de barras.
  • Cuidado con las ofertas 3×2 o similares: las cadenas de distribución tienden a presentar a menudo ofertas del tipo 3×2, descuentos en segundas unidades, tamaños “ahorro”. Y aunque a primera vista puedan parecer una forma de hacerte con artículos a menor precio, no siempre esto te supondrá un ahorro. Hay que ser precavido y ser conscientes de que ciertos productos se utilizan muy poco en el hogar y pueden durar meses. En estos casos ten cuidado al comprar productos en grandes cantidades, porque puedes llegar a tener una buena cantidad de dinero inmovilizada. Si además se trata de artículos perecederos existe incluso el riesgo de que parte de lo adquirido se termine deteriorando. Por ello, antes de caer en estas ofertas piensa no solo en si quieres ese producto, también la regularidad con la que realmente lo necesitas.
  • A veces un mismo producto varía en el precio por aspectos como el sabor: a veces un miso producto puede mostrar variaciones en el precio por ejemplo por características tales como el sabor o incluso color (sirva de ejemplo la llamada tasa rosa). La próxima vez que vayas a comprar ten en cuenta esto y si no te importan mucho este tipo de aspectos escoge la opción más barata.
  • Ve a comprar sin hambre: si acudes al supermercado con hambre no es de extrañar que todo te resulte más apetecible y con ello termines comprando más de lo necesario y disparando tu gasto. Para ello escoge hacer la compra siempre tras haber comido o en momentos día en los que sepas que tu apetito no te jugará malas pasadas.
  • Piensa en pagar en efectivo: pagar con tarjeta es una forma mucho más aséptica que cuando lo hacemos con billetes y monedas. En este segundo caso uno realmente es más consciente del dinero que está gastando. Otra razón para pagar en efectivo es que de esta manera no te quedará otra que ceñirte a la cantidad que llevas, haciendo imposible que compres más de lo necesario.
  • Revisa el ticket de compra: puede que el gesto habitual sea recoger el ticket y tirarlo directamente a la basura o dejarlo olvidado en una de las bolsas, pero no revisar lo que te han cobrado puede hacerte en ocasiones perder dinero. A veces los supermercados pueden cobrarte de más. Esto puede deberse a un fallo del cajero al pasar los artículos o bien porque el sistema no ha contemplado productos en oferta o promociones. Según un estudio de la Federación de Usuarios Consumidores Independientes (FUCI) revisar los cobrado puede suponer un ahorro medio de hasta 10 euros mensuales.

Fuente: Business insider




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