Discurso racista: los inmigrantes viajan, los españoles no pueden

Hace unos días, un representante de un partido político del que no queremos hacer publicidad, dijo: «Es paradójico que inmigrantes ilegales viajen y españoles no». La idea de esta frases es transmitir que mientras los españoles no podemos movernos por nuestro territorio debido a las restricciones sanitarias, los inmigrantes ilegales pueden hacerlo a su antojo.




Pero, ¿qué significa «viajar»? El verbo viajar implica la actividad de desplazarse de un lugar a otro. Hasta aquí, el agravio comparativo que denuncia este político podría tener sentido. Pero, el verbo «viajar» además de este significado tiene connotaciones y se suele combinar con palabras y contextos muy concretos. Por ejemplo, tú no dices «voy a viajar a la panadería a comprar el pan», ¿verdad? Esto es porque normalmente asociamos «viajar» con desplazamientos largos.

Por otro lado, el verbo «viajar» se asocia a otras ideas: placer, ocio, turismo, trabajo, tiempo libre, etc. Teniendo esto en cuenta, ¿están los inmigrantes ilegales «viajando»? Obviamente no: una persona migrante no viaja, migra.

El verbo «migrar» comparte con «viajar» la idea de trasladarse de un lugar a otro. No obstante, hagamos un ejercicio: cuando piensas en los verbos inmigrar o emigrar, ¿a qué los asocias? Normalmente a buscar trabajo, crisis económica, guerras, persecuciones políticas, inseguridad, buscar un futuro mejor, etc. ¿Ahora vemos la diferencia entre «viajar» y «migrar»? Parece bastante clara. Entonces, ¿por qué este político dice que los inmigrantes viajan?

La razón es muy clara, tan clara como retorcida. Primero, sabemos que los españoles están molestos porque no pueden moverse libremente por su territorio para visitar a sus familiares o por ocio (recordemos que por motivos laborales y, por muchos otros, sí sería posible siempre que se acreditase debidamente). Segundo, vemos como casi cada día llegan embarcaciones con decenas de inmigrantes a bordo. Tercero: relaciono los dos hechos y digo que los segundos son unos privilegiados que tienen más derechos que los españoles.

Sin embargo, el propio político reconoce que estos inmigrantes son ilegales, por tanto, están llegando a nuestro país de manera ilegal. ¿Dónde está el privilegio? Por otro lado, estas personas no están viajando, no van de vacaciones a su segunda residencia o, ni siquiera, a visitar a sus familiares. Los motivos por los que llegan aquí son otros y son anteriores a la pandemia: ¿o es que antes de los cierres perimetrales no llegaban inmigrantes a nuestras costas?

Hay un punto más. Este político señalaba que para los españoles existe la obligación de hacerse pruebas PCR y presentar resultados negativos para poder desplazarse mientras que para los inmigrantes esta obligación no existe. Bien. Recordemos que el mismo político hablaba de estas personas como «inmigrantes ilegales». Si se están desplazando de manera ilegal, ¿qué certificado negativo de prueba PCR van a traer? De nuevo, la estrategia de presentar a unos como privilegiados frente a otros.

Como se suele decir, en los detalles se esconde el diablo. Fíjate en la cantidad de detalles que hay en esta frase y podrás contar cuántos demonios encierra: «Es paradójico que inmigrantes ilegales viajen y españoles no».

Por esta razón, es muy importante analizar el discurso y denunciar el racismo y el odio que esconden. Desde LIO-Social seguiremos analizando este tipo de discurso para desenmascararlos y denunciarlos: los discursos de odio no pueden tener cabida en una democracia plena.




¡Comparte!
Esta página utiliza cookies y otras tecnologías para mejorar la navegabilidad por la web.    VER
Privacidad