Hábitos para reducir el importe de la factura de la luz

Nadie es ajeno a la subida del precio por el consumo de electricidad en España. Desgraciadamente, en la actualidad esto está en mano de grandes empresas que siempre van a repercutir al consumidor estas subidas, ampliando su margen de beneficios. No sería nuevo que estas subidas fuesen irregulares, de hecho la CNMC (Comisión Nacional del Mercado y la Competencia) ha impuesto a las compañías eléctricas más de 54 millones de euros en multas desde 2014 por vulnerar los derechos de los consumidores y por manipular el mercado.

Según la propia CNMC, el 70% de los consumidores desconoce cómo funciona su facturación y ni siquiera sabe en qué plan está. En parte es comprensible, ya que todos vivimos ocupados y precupados con nuestros quehaceres cotidianos, y pasar tiempo revisando facturas y llamando a las compañías de energía puede no parecer una prioridad, pero es interesante prestarle atención para minimizar en lo posible las sorpresas.




¿Qué tramos son los más baratos y los más caros?

La regla general es que, de lunes a viernes, cuanto más tarde sea, más cara será la electricidad que se utilice. Los personas madrugadoras se alegrarán al saber que el horario más barato va desde la medianoche hasta las 8 de la mañana.

De 8 a 10 de la mañana será un 20%, la misma tarifa que de 14:00 a 18:00 y de 22:00 hasta medianoche. Los horarios más caros son entre las 10 y las 12 de la mañana, y de 18:00 a 22:00. Es decir, el precio es más caro por lo general cuando la mayoría de la gente está en casa y la red nacional está sometida a mayor presión. No obstante, las tarifas para fines de semana y festivos pertenecen a la misma categoría que la franja horaria más barata.

Las tasas máximas de consumo varían ligeramente entre el verano y el invierno (de 18:00 a 23:00 durante los meses de verano).

La CNMC decidió el año pasado ajustar las tarifas marginalmente dependiendo de dónde se encuentren los consumidores. Por ejemplo, los meses de enero, febrero, julio y diciembre se considera temporada alta; temporada media en marzo junio, agosto, septiembre y noviembre; y temporada baja en abril, mayo y octubre.

Los expertos en energía son conscientes que este sistema no facilita exactamente que los consumidores comprendan cómo funciona la facturación de la electricidad, pero el consejo general es tratar de ceñirse a los plazos más económicos para reducir costes.

Por ejemplo, usar la lavadora, el lavaplatos o la estufa a las 21:00 en un día laborable costará el doble que a las 7 de la mañana o los fines de semana.

¿Qué puedo hacer en casa para ahorrar un poco?

En verano la factura de la luz aumenta por el uso de ventiladores y aire acondicionado. En invierno, por los calefactores, las estufas, y el aumento de las tarifas debido a la subida de la cuota de dióxido de carbono de las calefacciones. Aunque ya hemos visto que estas subidas no están exentas de irregularidades por parte de las empresas eléctricas.

Cada persona o cada hogar consume electricidad de forma diferente. Antes de ponerte a aplicar medidas para reducir la factura de la luz, conviene preparar una lista de gasto eléctrico. Identifica todas las posibles fuentes de consumo de luz, para poder acometer una reducción de uso que se adapte a tus circunstancias.

Un buen inicio es hacer un recuento de todas las bombillas que hay en la casa. Aquí lo importante es localizar las salas en las que hay dos o más bombillas. La luz tiende a solaparse y acumularse, y cuando tenemos varias bombillas es posible que si quitamos una, no notemos una pérdida excesiva de luz.

Usa bombillas LED, hoy en día se pueden comprar a muy buen precio. Son más ecológicas, consumen entre un 70% y un 80% menos que las incandescentes y un 30% menos que las fluorescentes, soportan mejor los golpes, tienen una vida útil más larga, no emiten rayos UV, se encienden inmediatamente y no necesitan calentarse, entre otras ventajas. Así que es una gran idea sustituir todas las bombillas de la casa por iluminación LED. Merece la pena la inversión.

Sobre los electrodomésticos, hay que considerar que generan la mayor parte del gasto eléctrico. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) publica todos los años un informe de consume energético en España, y en él se recogen los electrodomésticos que más consumen en el hogar. Los frigoríficos, congeladores, lavadoras y lavavajillas suman casi el 60% del gasto de los electrodomésticos. Si tienes que renovar o comprar un electroméstico nuevo, es una buena idea comprar un modelo de bajo consumo.




¡Cuidado con el “modo reposo”! Cuando apagas la televisión, la consola, el aparato de música o el microondas, en realidad no los desconectas por completo. Siguen funcionado en un modo reposo (la lucecita roja que muestran cuando están supuestamente apagados) para arrancar más rápido la próxima vez que los enciendas, o hacer cosas como actualizarse, es conocido como “stand-by” y consume electricidad. Conseguiremos ahorrar si reducimos al máximo el “stand-by”. Quizá desconectar manualmente los enchufes todos los días es muy pesado. Si es tu caso, lo más práctico es instalar regletas con interruptores que nos permitirán apagar por completo, y de forma individual, cualquier aparato que no estemos usando.

En cuanto a la calefacción, cuesta reconocerlo, pero para poder ahorrar hay que usar menos estufa y más ropa. Es un auténtico desperdicio de energía pasearse por casa en camiseta de manga corta en pleno invierno, mientra la calefacción o la estufa calientan a 25 grados. Ahorrarás mucho si te pones ropa de abrigo, y acortas una hora de estufa. Camisetas aislantes, calcetines de lana, zapatillas altas, una manta en el sillón mientras ves la tele, todo vale. El IDAE subraya que aumentar la temperatura de la calefacción en un grado puede suponer un aumento del consumo energético del 7%, que luego tiene una incidencia directa sobre la factura. En otras palabras, si con 20 grados estás cómodo pero con 19 grados aguantas bien, pon el calefactor eléctrico o la calefacción a 19 grados: ahorrarás un 7%.

Si pasas poco tiempo en casa durante el día o puedes permitirte el lujo de poner la lavadora o el lavavajillas durante la noche, plantéate contratar la Tarifa Nocturna, que es más barata.

Insistimos en evitar los precios más caros de la luz. Ahorrarás si no pones, por ejemplo, el lavavajillas después de comer o la lavadora al terminar de cenar. Espera a una franja más favorable: de madrugada, o a primeras horas de la mañana. Evita en la medida que te sea posible el horario de sobremesa (14-17 horas) y el de la cena (21-22 horas).

Para los hogares siempre, SIEMPRE, hay que tener contratada una tarifa regulada (PVPC) porque los precios de la luz son más bajos que en el Mercado Libre, y puedes aprovechar buenos precios el fin de semana como hemos comentado más arriba. Aprovecha para poner la lavadora, el lavavajillas, usar el horno, etc.

¿Qué pago en la factura de la luz?

En la factura de la luz, el consumo es solo una parte de lo que pagas. La mayor parte del importe final corresponde a impuestos y a la potencia contratada que a veces suma casi el 50% de la factura. Es un indicio de que no hemos contratado la potencia correcta (y estamos pagando más). Puedes calcular lo que consumen todos tus electrodomésticos y bombillas al mismo tiempo, y si es mucho menor que la potencia contratada, te conviene bajarla. Ojo, ten en cuenta que tanto bajar como subir la potencia contratada cuesta dinero, y solo la puedes cambiar una vez al año.

Otros hábitos para reducir el consumo eléctrico.

Asumiendo que usas algún sistema de calefacción eléctrica (estufas, calefactor, etc.), puedes reducir el consumo, si aislas mejor la casa. Esto también te beneficia si tienes calefacción de gas. Se estima que el 25% del calor del hogar, se pierde por los cristales. Y no hablemos de los huecos de las puertas que dan al exterior. Por aquí se escapa hasta el 5% del calor.

En invierno durante el día si hace sol conviene subir las persianas, porque la luz calienta los cristales, y con ello la casa. Si está nublado mejor bajarlas por completo para ayudar a los cristales. Pon también cortinas en todas las ventanas que dan al exterior, actúan como aislante.

Para tapar las rendijas que hay en la parte inferior de las puertas que dan a la calle, el jardín o la galería, podemos colocar alfombras o esterillas.

A la hora de ahorrar luz, una opción obvia es aprovechar al máximo la luz natural. Toda la luz natural que ganemos, nos lo ahorraremos en bombillas.

Si precisas de asesoramiento sobre tu consumo de electricidad y quieres que te ayudemos a reducir el importe de tu factura de la luz, no dudes en contactar con nosotros:

Para concretar el motivo de tu consulta, comentario o sugerencia.

Fuente: thelocal.es y ComputerHoy




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